Daniel Santos
Las historias llegan como chanchos descarriados, sin que uno las tenga que buscar. Miente quien dice que no tiene inspiración para crear, los ideas abundan por todas partes. Desde las crónicas de la radio hasta la tragedia personal de algún amigo las ideas flotan, sucias y desordenadas, como puercos sin control. Es penoso que, teniendo tanto material no se tome uno el tiempo como para llevar a cada porcino al redil, limpiarlo y ordenarlo, y tal vez, de esta forma, empezar a hacer literatura.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Deberías borrar esto :S
ResponderEliminarlol a tu comentario.
ResponderEliminar